Ortodoxos metomentodo pretenden que Bar Rafaeli cambie de novio.

Bar RAfaeli y su novio Leonardo Dicaprio.

El grupo de extremistas judío Lehava ha pedido a la supermodelo israelí Bar Rafaeli que no se case con su novio, el actor norteamericano Leonardo Di Caprio, porque éste no es judío y el enlace contribuiría a disolver la raza judía. Según informa el diario Haaretz, la bella modelo habría recibido recientemente una carta del colono ultraderechista Baruch Marcel a través de la organización Lehava, en la que le pide que no se case con el protagonista de Titanic “para no dañar a las generaciones futuras” al mezclar su sangre con la de un “gentil” (no judío).

“No has nacido judía por casualidad”, dice Marcel en la carta, que añade: “Tu abuela y su abuela no soñaron que una de sus descendientes sacaría a las futuras generaciones de la familia del pueblo judío”. El autor de la misiva asegura no tener nada en contra del señor Di Caprio y no dudar de que éste sea “un actor con talento”, pero advierte que “la asimilación ha sido siempre uno de los enemigos del pueblo judío” y llama a la modelo a “entrar en razón y mirar hacia adelante y hacia atrás y no sólo al presente”.

Baruch Marcel, el metomentodo que pretende decirle a Bar RAfaeli con quién debe casarse.

Lehava (literalmente llama, pero también el acrónimo de Prevenir la Asimilación en Tierra Santa), es, según Haaretz, una organización que se dedica a “ofrecer asistencia” a las mujeres judías que mantienen relaciones de pareja con no judíos, especialmente si se trata de varones árabes, para evitar que se consumen los matrimonios.

Esta no es la primera polémica en la que se ve envuelta la modelo israelí. La última ha sido por dos anuncios en los que aparecía besando apasionadamente a un hombre y tumbada en una cama con unos pantalones vaqueros y cubriéndose el pecho con un edredón que fueron muy criticados por un grupo de ultraortodoxos. Antes fue por la reclamación de Israel para que pagara sus impuestos o las críticas por casarse y divorciarse para eludir el servicio militar obligatorio también para mujeres en su país natal.

FUENTE: EL PAÍS

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No estaba enfermo, estaba de parranda.

Si si, como lo oyen, el ministro de Turismo israelí, Stas Miseznicov, en su reciente visita a Madrid tras protestar por el coñazo que le suponía asistir a la institucional celebración del Holocausto, anulo una cena de negocios alegando motivos de salud, dejando plantados a decenas de empresarios españoles.

El problema es que poco después, el enfermo, fue visto de parranda por los mejores locales de copas, disfrutando de la noche madrileña.

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Otro representante de Israel que sin duda debió de pasárselo pipa fue su embajador en El Salvador.