Control de Daños (las reflexiones íntimas de Netanyahu, Abbas y Obama en vísperas de la Conferencia de Paz)

Uri Avnery
http://www.avnery-news.co

El pasado miércoles una periodista holandesa me pidió que tratara de adivinar los pensamientos de Benjamin Netanyahu de camino a Washington.
Parece que quedó satisfecha con el resultado porque a continuación me pidió que adivinara los pensamientos de Mahmoud Abbas.

Aparentemente volvió a quedar satisfecha, porque acto seguido me pidió que hiciera lo mismo con Barack Obama.

(para seguir leyendo clica aquí)

Anuncios

Palestina: conversaciones ‘made in Hollywood’

Se acaba de iniciar una nueva ronda de conversaciones entre palestinos e israelíes, pero pese a la atención de los medios, el interés del asunto es el mismo que tendría la presentación de la película Rocky 6. Los directores de la primera entrega de Rocky sabían que se trata de un entretenimiento apenas apto para un público ávido de evasión. Pero hicieron creer que era la película de la década.

Para convencer a la opinión pública se ha presentado ésta como la que va a “resolver todos los asuntos del estatus final en el plazo de un año”, en palabras de la secretaria de Estado de EE UU Clinton. Aún se recuerda el cartel anunciador de la primera película de la saga en 1993: las Conversaciones de Washington, conocida desde entonces como la Declaración de Principios (DP) del Proceso de Oslo. Más que una película es una interminable serie, a cuyos capítulos se les ha ido dando el subtítulo de la ciudad en la que han sido rodados: Anápolis, Sharm-el- Sheij, Taba, Wye River, París, Cairo, Camp David, etc., hasta hoy que vuelve a Washington. Los efectos especiales han funcionado una temporada tras otra, sobre todo el denominado Autoridad Palestina, título oficial que se dio en la DP a una institución aparentemente de protogobierno, pero sin legitimidad alguna entre los palestinos por ser un instrumento subvencionado y manejado por los dueños de la industria del entretenimiento político: el cuarteto formado por la ONU, EE UU, la UE y Rusia.

Como una película
En 1993, los sonrientes Bill Clinton, Isaac Rabin y Yasser Arafat se abrazaban en la rosaleda de la Casa Blanca, mientras el mundo extasiado aplaudía la escena gracias a otro efecto visual popularizado por la CNN: “Asista en directo a los acontecimientos históricos, forme parte de la historia”. Las apariencias y los efectos sustituyen a la paz, ya que sin justicia no se da ésta y con justicia sobran aquéllos. El proceso se completa con continuas conversaciones entre líderes políticos, abultados estudios de analistas y expertos y muchos proyectos por parte de las organizaciones no gubernamentales, todo pagado por quien organizan el resto del espectáculo.

Nadie recuerda a los actores que se negaron a participar en el Proceso de Oslo y a criticar el rumbo de la causa palestina: Abdel Shafi y Edward Said entre otros. Éstos aún tuvieron suerte, ya que otros que se atrevieron a criticar a la AP al poco de su instalación en Palestina, conocieron las cárceles construidas con el dinero que aquélla recibe del cuarteto para mantener sujeta a la población que malvive bajo la ocupación israelí. Intelectuales, activistas y resistentes en general han sufrido represalias y castigos por oponerse al proceso de paz. Aunque también han sido ninguneados por los medios, pueden considerarse afortunados, pues los miembros de Hamás, del Frente Popular (FPLP) y otras organizaciones de la resistencia están bajo tierra o en las cárceles de Israel a millares por considerar que las conversaciones son “juegos de niños” y en consecuencia luchar contra la ocupación israelí.

El público de 2010 es como el de años anteriores y aunque está algo resabiado tras casi dos décadas de proceso de paz, comprará una nueva entrada para ver la enésima película, ya que los medios de comunicación realizan una presentación atractiva: “¡Se prevé la creación de un Estado palestino en un año!”, “el Nobel de la Paz, Obama, decidido a conseguir la paz en Oriente Medio para mostrar un éxito en su política en esta zona”, “en declaraciones a RNE, Moratinos se mostró esperanzado y confiado en que esta convocatoria sea una realidad y volvamos a retomar la esperanza de paz”.

Mientras se ve la película de las conversaciones en todo el mundo, en Palestina se acumulan los muertos, crece el número de refugiados y disminuye constantemente el tamaño del Estado palestino prometido en 1947, en todo caso ocupado desde entonces por Israel.

Fuente: Diagonal

Benjamin Netanyahu :”EEUU es una cosa que puedes manejar fácilmente”

PÚBLICO.ES Londres 19/07/2010 18:29 Actualizado: 19/07/2010 19:58

El pasado viernes, el canal israelí Channel 10 difundió un vídeo del primer ministro Benjamin Netanyahu visitando a una familia de colonos en Cisjordania en 2001. Durante la conversación con la made de un joven que murió en un ataque palestino, Netanyahu se jacta de incumplir los acuerdos de Oslo y de saber manejar a EEUU a su antojo.

Según varios medios, Netanyahu no sabía que le estaban grabando y, aunque la conversación se desarrolla por completo en hebreo, algunas páginas web y blogs han traducido el contenido. En una primera parte, Netanyahu le explica a la mujer que deben asestar un duro golpe a la Autoridad Nacional Palestina.

“Los árabes están desarrollando una campaña terrorista y creen que nos van a hacer daño. Lo primero que hay que hacer es golpearlos, no una sino varias veces tan fuerte que se arrepentirán de haber nacido”, dice el primer ministro.

EEUU, manejable

“¿Y no te da miedo lo que pueda pensar el mundo?” le dice la señora, a lo que Netanyahu responde tajante: “Nadie dirá nada. Todos van a estar de acuerdo en que nosotros nos estamos defendiendo”.

“Nadie dirá nada. Todos van a decir nos estamos defendiendo”. “Especialmente con EEUU hoy”, prosigue. “Yo sé lo que es EEUU. EEUU es una cosa que se puede manejar con facilidad. Llevarlo a la dirección correcta”, asegura Netanyahu.Todo ello antes de asegurar que Bil Clinton es “extremadamente pro palestino”.

Por último, Netanyahu pasa a comentar los acuerdos de Oslo y las repercusiones que su incumplimiento pueden tener en la comunidad internacional. “Antes de las elecciones me preguntaron si respetaría los acuerdos. Dije que sí, pero […] voy a interpretarlos de tal manera que voy a poner fin a esta carrera por volver a las fronteras de 1967. ¿Cómo lo voy a hacer? Nadie especifica en ellos qué se entiende por zonas militares definidas. Las zonas militares definidas son zonas de seguridad; hasta lo que yo sé, todo el Valle del Jordán es una zona militar definida. Que me lo discutan”, dice.

La prensa israelí también se ha hecho eco del vídeo y ha criticado con dureza a su primer ministro. En una columna de opinión para el diario Haaretz, Gideon Levy opina que”este vídeo debería haber sido difundido en todas las casas de Israel y enviado a Washington y Ramala. Los menores no deberían haberlo visto para no corromperlos y después distribuirlo por todo el país y el mundo para que la gente sepa quién gobierna Israel. Channel 10 presentó la verdadera cara de Netanyahu”.

Eyad Sarraj: ‘Palestina debe defender el principio de un hombre, un voto sin violencia’

Eyad al-Sarraj (1944) es uno de los pocos protagonistas del conflicto de Oriente Próximo que no se deja dominar por el estómago y que prefiere ampararse en la ironía y la lógica.

Dr. Eyad Sarraj

Refugiado en la franja desde 1948, el conocido director del Programa de Salud Mental de Gaza se encuentra vinculado desde hace décadas a la promoción de la democracia, los derechos humanos y las negociaciones con Israel, donde participó como asesor de la delegación palestina en Camp David.

Pregunta: ¿Le sorprendió lo acaecido en el Maví Marmara?

Respuesta: No. El ejército israelí no está preparado para enfrentarse a protestas de activistas sin armas, está entrenado para matar y sin contemplaciones. Lo principal es la seguridad de sus soldados y por eso ametrallaron a gente que tuvo la valentía de enfrentarse a ellos con palos. El caso del Maví Marmara prueba que la resistencia no violenta es el arma más eficaz contra la ocupación israelí porque no saben como responder.

P: ¿Cuáles son los efectos del bloqueo en Gaza?

R: La destrucción de la economía. Gaza se ha convertido en una sociedad que depende de la caridad. El cerco está afectando también en el plano psicológico porque nos sentimos dentro de una cárcel en nuestro propio país. Está probado, por ejemplo, que la violencia familiar se incrementa en sociedades con un alto grado de pobreza y desempleo.

P: Pero Israel dice que no hay crisis humanitaria en Gaza porque siguen permitiendo el acceso de ayuda…

R: ¡Ah! pues invito a (Benjamin) Netanyahu a que se venga a vivir aquí y yo me voy a vivir a Tel Aviv. ¿Es que no ha escuchado que el Banco Mundial dice que el 80% de la población vive en la pobreza? ¿Es que no ha escuchado a Ban Ki-Moon o (Catherine) Ashton diciendo que el bloqueo es ilegal? ¿Es que los hemos sobornado a todos o es que ahora son árabes? Mire, antes del bloqueo entraban unos 700 camiones al día. Ahora que los israelíes han descubierto su faceta humanitaria entran 70. Llegaron a no ser ni 30.

P: Tel Aviv afirma que estas medidas son necesarias para evitar el rearme de Hamas…

R: Israel dice que se marchó de Gaza y que este es un territorio libre pero al mismo tiempo impone un cerco terrestre y naval. ¿En qué quedamos? El bloqueo ha fortalecido a Hamas y en especial a la sección más extremista. Pero quiero incidir en una cuestión. El problema de Gaza no es la crisis humanitaria. La gente no sólo quiere comer, quiere recuperar sus derechos básicos. Quiere libertad de movimiento y quiere que se acabe la ocupación.

P: ¿Cree que acciones como el envío de navíos a Gaza puede contribuir a un giro en la situación del conflicto?

R: Los palestinos sólo conseguirán la libertad cuando luchen por la igualdad de derechos con los judíos. Hay que defender el principio de un hombre, un voto sin violencia y adoptar el ejemplo sudafricano. Israel justifica todo lo que está haciendo aludiendo a la seguridad pero es puro racismo. Los israelíes nos tratan como los Afrikaners solían hacer con los negros. La tesis de los dos estados ya no se puede aplicar debido a la proliferación de los asentamientos, el muro o el carácter insostenible de un hipotético estado palestino. Queremos algo muy simple: igualdad y los mismos derechos. Para mi no hay diferencia alguna entre un judío, un musulmán o un cristiano. No quiero que mueran judíos ni quiero que mueran palestinos.

P: ¿Hasta que punto los palestinos no tienen en cuenta la ansiedad que genera entre los israelíes las amenazas que enfrentan, reforzada por el trauma del Holocausto?.

R: El Holocausto fue una gran tragedia pero no se puede usar eternamente como excusa. Volvamos al caso de los Afrikaners. Resulta que se van a vivir a Africa, ocupan un territorio y después dicen “Los negros nos quieren comer”. Los judíos dicen lo mismo: “Los árabes nos quieren comer”. Pero ¿quien vino aquí desde Polonia y Alemania? ¿Los árabes? En la década de los ochenta tuve una discusión sobre esto con el presidente israelí Chaim Herzog. Le dije, ¿ustedes que tienen la bomba atómica dicen que se sienten amenazados?. Le hice una oferta. Echemos a todos los palestinos a Jordania. ¿Se sentirán ustedes seguros? No, porque entonces la amenaza sería Jordania. Vale. Echamos a jordanos y palestinos a Irak. ¿Se acabó el asunto?. No, Irak sería una nueva amenaza y así podríamos llegar hasta Afganistán. Le expliqué que tenían que tratar el miedo que les corroe porque es algo patológico. Sólo cuando nos miren a los ojos y nos consideren seres humanos iguales, entonces se sentirán seguros. También es cierto que nosotros hemos sido estúpidos ayudando a que los extremistas israelíes manipularan ese miedo al recurrir a los suicidas.

P: ¿Es cierto que al socaire de la crisis están proliferando los grupos yihadistas en Gaza?

R: Sí, es una reacción lógica ante el extremismo que está proliferando en la sociedad israelí y la propia situación de Gaza. Hamas está dividida entre los que son capaces de atacar un campamento de verano de Urnwa (el 23 de mayo) y los moderados, los que se oponen al lanzamiento de cohetes o los suicidas. De momento los moderados mantienen el control.

Fuente: PALESTINALIBRE

Otra vez Shimon Peres

Eugenio García Gascón

No lo he visto en la prensa, lo he escuchado en Radio Israel: el lunes el presidente Shimon Peres mantuvo una franca conversación con el primer ministro Binyamin Netanyahu y le dijo que para Israel lo importante en estos momentos no es la guerra de propanganda (hasbara) en todo el mundo, que es muy importante, o el mismo abordaje de los barcos de la flotilla de la libertad, que recientemente ha costado la vida a nueve activistas internacionales, y que tanto daño ha causado a Israel, que también lo es. Lo realmente importante, le dijo Peres, es iniciar cuanto antes una seria negociación con los palestinos.

Peres es siempre brillante con la palabra. Durante décadas ha tenido embelesados a los políticos occidentales. Otra cosa muy distinta es lo que hace. Si nos remontamos al principio, baste decir que fue él quien puso en marcha el programa nuclear de Israel para crear la bomba atómica, y que su respaldo fue decisivo a la hora de iniciar la colonización judía de los territorios ocupados palestinos tras la guerra de 1967. Esto pasó hace ya muchos años. Entonces también su discurso iba por un lado (el del pacifismo) y sus acciones por otro (el del militarismo y la ocupación). Han transcurrido los años y Peres sigue sembrando dulces palabritas de amor por todas partes mientras no hace nada para que esas palabritas se conviertan en hechos.

(para seguir leyendo clica aquí)

Gracias, Eli Yishai, por poner en evidencia la mascarada del proceso de paz

Gideon Levy


He aquí a una persona a la que se puede echar la culpa de todo: Eli Yishai(1). A fin de cuentas, Benjamin Netanyahu lo deseaba tanto, Ehud Barak presionó con tanta fuerza, Shimon Peres ejerció tanta influencia… y hete aquí que sale a la palestra el ministro del Interior y lo arruina todo.

Allí estábamos, al borde de un nuevo cambio histórico (o casi). Las conversaciones indirectas con los palestinos estaban en el aire, la paz llamaba a la puerta, la ocupación estaba llegando a su fin… y en eso aparece un bribón del Shas sin el más mínimo sentido de la oportunidad y de la diplomacia y echa por tierra todas las cartas de las negociaciones indirectas y de la paz.

El perillán irrumpió en mitad del festival de sonrisas y abrazos con el vicepresidente de los Estados Unidos e interrumpió la celebración. Las resplandecientes sonrisas de Joe Biden se congelaron bruscamente, la gran amistad estuvo a punto de desintegrarse, e incluso la cena con el primer ministro y su esposa estuvo a punto de ser cancelada, igual que todo el “proceso de paz”. Y todo por culpa de Yishai.

Bueno, el ministro del Interior se merece nuestro modesto agradecimiento. La elección del momento, de la que todo el mundo se lamenta, fue perfecta. El calendario, del que todo el mundo se queja, fue brillante. Era exactamente el momento de llamar aL pan pan y al vino vino. Como siempre, necesitamos a Yishai (y, ocasionalmente, a Avigdor Lieberman) para que muestren al mundo nuestro verdadero rostro, sin máscaras ni mentiras, y para que jueguen al “enfant terrible” que grita que el emperador está desnudo.

Y es que, efectivamente, el emperador está desnudo. Gracias, Yishai, por exponerlo. Gracias por rasgar el disfraz con el que se tapaban los juerguistas de la gran mascarada del proceso de paz en curso, un proceso en el que nadie cree y nadie quiere decir nada.

¿Qué es lo que queremos de Yishai? ¿Saber cuándo se reúne el Comité de Planificación de Jerusalén? ¿Que aplace su reunión dos semanas? ¿Para qué? ¿No había anunciado el primer ministro [Netanyahu] a Israel, al mundo y a los Estados Unidos, en un movimiento considerado en su momento como una gran victoria israelí, que la congelación de la construcción en los asentamientos no incluía a Jerusalén? Entonces, ¿por qué culpar a ese humilde funcionario, al ministro del Interior, que es el encargado de implementar esa política?

¿Cuál es el problema? ¿Otras 1.600 viviendas para judíos ultra-ortodoxos en tierras palestinas ocupadas y robadas? Jerusalén nunca será dividida, prometió Benjamin Netanyahu en otro movimiento que provocó aplausos. En tal caso, ¿por qué no construir en Jerusalén? Los estadounidenses están de acuerdo con todo eso, de modo que no hay razón para pretender que han sido insultados.

El ministro del Interior no debería pedir disculpas por el “malestar” que ha provocado, sino enorgullecerse por él. Él es el verdadero rostro del gobierno. Quién sabe, quizá gracias a él los EEUU finalmente comprendan que nada ocurrirá mientras no ejerzan una presión real sobre Israel.

¿Qué haríamos sin Yishai? Biden habría dejado de Israel propulsado por el impulso del éxito. Netanyahu se habría jactado de una estrecha amistad renovada. Unas cuantas semanas más tarde se habrían iniciado las conversaciones indirectas. Europa habría aplaudido y Barack Obama, el presidente de las grandes promesas, incluso habría dejado de lado por un momento las cuestiones de cobertura sanitaria que le ocupan en su país y se habría reunido con Netanyahu. George Mitchell, que ya ha protagonizado algunas insignes hazañas diplomáticas por aquí, se pondría a corretear entre Ramala y Jerusalén, y tal vez Netanyahu habría acabado por reunirse con Mahmoud Abbas. Cara a cara. Y entonces todo se habría solucionado.

Sin condiciones previas, desde luego, sin condiciones previas, en el ínterin Israel habría seguido construyendo en los territorios [palestinos ocupados], no 1.600 nuevas viviendas, sino 16.000. El ejército israelí habría continuado arrestando, encarcelando, humillando y hambreando, todo ello al amparo de las conversaciones de paz, naturalmente. ¡Jerusalén forever! El derecho de retorno está fuera de discusión, igual que Hamas. ¡Y por esa senda hacia la paz!

Pasarían meses, las conversaciones “progresarían”, habría cantidad de sesiones fotográficas y de vez en cuando estallaría una mini-crisis, siempre por culpa de los palestinos, que no quieren ni paz ni Estado. Al final tal vez se alumbraría otro plan con otro calendario que nadie tendría la menor intención de respetar.

Todo estaba tan preparado, tan maduro, hasta que ese bribón de Yishai apareció y lo echó todo a perder. Es un poco embarazoso, pero no es tan terrible. Al fin y al cabo, el tiempo cura todas las heridas. Los estadounidenses perdonarán pronto, los palestinos no tendrán otra opción y, una vez más, todos se erguirán ceremoniosamente en la plataforma y el proceso volverá a “arrancar” de nuevo, a pesar de todo lo que el único enemigo de la paz por aquí, Eli Yishai, nos ha hecho.

(1)Eli Yishai: ministro de Interior de Israel y cabeza del partido ultraortodoxo sefardí Shas. Durante la reciente visita del vicepresidente estadounidense Joe Biden a Israel y Palestina anunció públicamente la construcción de 1.600 viviendas para colonos judíos en territorio palestino ocupado al Este de Jerusalén.

Fuente: REbelion

Dos estados con la frontera de 1967

MUSA ODEH, Delegado General de Palestina en España

Si usted pregunta a un portavoz israelí y a otro palestino si su objetivo es lograr la paz, la respuesta será positiva en ambos casos, por lo que habría que definir qué se entiende por paz.

El primer paso es reconocer al otro como un igual: alguien que tiene los mismos derechos y que por ende puede optar a las mismas aspiraciones que cualquier otro ser humano, en concordancia con la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Lamentablemente, la concepción colonialista israelí le impide ver a los palestinos como iguales: los palestinos son los «derrotados», que deberían de contentarse con cualquier migaja lanzada por Israel. Ante ello, el repetir incansable de Israel de que los «palestinos nunca pierden una oportunidad de perder una oportunidad» es simplemente una forma distinta de señalar que los palestinos nunca hemos aceptado la condición de subyugados. Quien repita lo anterior y bajo las propuestas y condiciones presentadas, simplemente desnuda la naturaleza de la concepción de «paz» que tiene Israel.

(para seguir leyendo el artículo clica aquí)